El desplazamiento de la población original de los barrios céntricos de las grandes ciudades por la presión del turismo, la denominada gentrificación, ha llevado a Madrid y Barcelona a una situación límite para los vecinos con menor poder adquisitivo. A este problema se une ahora un nuevo movimiento, promovido por las Concejalías de Turismo de Madrid y Barcelona, que pretende dejar el centro libre de personas feas con el fin de conservar un paisaje “más agradable” para los turistas.

Las críticas de las Asociaciones de Vecinos Feos de la zona centro no se han hecho esperar, y señalan que este fenómeno les está expulsando definitivamente de sus barrios. Sin embargo, Eva Casals, portavoz de la Concejalía de Turismo de Barcelona, defiende que “vivir en el extrarradio ayuda a la autoestima de la gente fea y gorda, ya que no sienten un agravio constante con el entorno, sino que forman parte de él”.

Según el Padrón Municipal de Habitantes, Madrid ha ganado un total de 43.086 vecinos desde 2007, de los cuales solo un 23% son guapos, y desde la Concejalía de Turismo de la capital señalan que esto podría llegar a ser un gran problema, ya que los turistas esperan encontrar gente guapa que “les quede bien” en Instagram. La Asociación de Comerciantes Guapos de la zona centro afirma además que los alquileres de los locales son muy altos y no pueden arriesgarse a invertir sus ahorros en un sushishop “y que luego se te llene de feos”.

Martina Morón, propietaria de una tienda de tocados ecológicos biodegradables vintage con forma de cupcake del barrio de Chueca, señala que “no se trata de que los feos no puedan venir de vez en cuando al centro, sino de que vivan en zonas del extrarradio más adecuadas para ellos”.

A semejanza de Madrid, la población en Barcelona creció en 25.699 individuos entre 2007 y 2017, de los cuales solo el 24% mide más de 1’60, y un escaso 13% tiene el cabello realmente hidratado. Este controvertido fenómeno ha dado lugar a que los vecinos flácidos y con las puntas abiertas se estén viendo obligados a ocupar la periferia de las ciudades que, según Casals, “son barrios muy vivos y familiares que cuentan con multitud de comercios chinos a los que acudir a cualquier hora”.

La Concejalía de Turismo de Barcelona ya ha anunciado un sistema similar al propuesto por el Ayuntamiento de Madrid para reducir el tráfico, ofreciendo veinte invitaciones mensuales a los vecinos guapos para que sus allegados feos puedan visitarles. Las invitaciones se tramitarán a través de la web “Porque yo lo valgo” y la app de la Concejalía de Turismo “Madrid, ¡qué hermosa eres!”. Este plan recoge hasta 30 medidas enfocadas a reducir la contaminación atmosférica de feos y las emisiones de gordos.