Diversos testigos han visto a Gabriel Rufián en el parque dando patadas a una bola de papel de plata, sentado en un banco canturreando y hablando a solas mientras hace tiempo para volver a casa a una hora normal y no tener que explicar a sus padres que esta mañana le han expulsado por mal comportamiento.

Según han informado diversos medios, Rufián habría estado en los futbolines junto a sus compañeros de partido, que también han abandonado el hemiciclo, pero cuando estos han decidido marcharse a casa él se ha visto obligado a quedarse dando vueltas por la zona.

Algunas fuentes señalan que Rufián ha llegado a ir al Congreso a asomarse por las ventanas para saludar a los otros diputados y distraerse. “Es una pena que Gabriel tenga tan mala actitud porque si se aplicara podría estar a la altura de sus compañeros”, ha declarado Ana Pastor, presidenta del Congreso, que no descarta pedir una tutoría con los padres del diputado.

Desde Esquerra Republicana insisten en que el comportamiento de Rufián se debe a que “se aburre porque va por delante de los demás”.