Ni los bancos ni los clientes. Finalmente, la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo ha hecho público esta mañana que el exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, será quien asuma el pago del impuesto de las hipotecas. La condena se suma a los 12 años de cárcel por sedición y malversación de fondos públicos que solicitó formalmente la Abogacía del Estado el pasado viernes.

El presidente de esta Sala, Luis Díez-Picazo, admitía hace unas horas que se ha tomado la decisión “más pragmática” y también la menos polémica. “Ni los bancos ni sus clientes pondrán el grito en el cielo, las únicas protestas que se van a oír vendrán de aquellos que ya estaban protestando y diciendo que Madrid les roba”, comentan fuentes del Supremo. Nadie en el Gobierno ha valorado aún oficialmente la decisión, pero su entorno reconoce que el auto constituye “un gran alivio”.

“Estamos hablando de millones de euros, es una condena exagerada e inasumible”, declaraba el president Quim Torra desde su despacho en la Generalitat. “Que no espere el Gobierno nuestro apoyo a los presupuestos después de esto”, añadía. La condena a l exvicepresidente podría ascender a más de 650 millones anuales.

Junqueras no ha tardado en pedir apoyo económico a Òmnium Cultural y a la Asamblea Nacional Catalana (ANC), pero ambas están “muy al límite” porque mantener a Carles Puigdemont en el exilio está agotando la mayor parte de sus recursos.