Cada año que pasa, meter los dedos en el enchufe les resulta más complicado a los millones de niños del mundo. Por este motivo, la empresa Plug Electric ha presentado esta semana un enchufe que es un agujero enorme para que se pueda meter la cabeza con total facilidad. “Hemos sustituido los dos agujeros por uno gigante en el que cabe la cabeza de cualquier niño de tamaño estándar”, explica Marcus Gibbons, director comercial de la compañía.

Gracias a este nuevo tipo de enchufe, los niños podrán introducirse de lleno en su interior y electrocutarse sin problemas. “También hemos subido la intensidad de la corriente para que sea incluso más emocionante”, apuntan desde Plug Electric. Los primeros en probar estos nuevos enchufes se han mostrado encantados. “Pueden pasarse horas con la cabeza metida ahí dentro”, celebran los fabricantes.

En países como Inglaterra se han añadido dos agujeros adicionales para los brazos. “La idea es que los niños tengan una experiencia lo más inmersiva posible”, aseguran desde la marca. Este nuevo enchufe promete revolucionar el sector de la seguridad infantil en el hogar para siempre. “Ahora ya nunca me preocupo por dónde está mi hijo, sé que siempre está metido en ese agujero”, declara una orgullosa y aliviada madre londinense.

Ante el éxito de este tipo de enchufe, Plug Electric ya trabaja en un nuevo prototipo que consistirá en dos agujeros con sabor a fresa para que los niños puedan degustar el enchufe cuando metan en él la lengua.