Diciendo que “no hay peatones porque los coches ocupan todo el espacio”, Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, ha iniciado los trámites para peatonalizar Marte, lo que conllevará la expulsión de los coches de las misiones de exploración que hay en el planeta rojo. “Al principio había un único coche y ahora hay un montón, hay que ponerle freno a esa escalada haciendo un ‘Madrid Central’ también allí”, defendía la alcaldesa esta semana cuando le preguntaban por sus planes.

“La atmósfera del planeta es irrespirable y qué duda cabe de que es por los coches”, decía la alcaldesa. Por ahora, ya ha prohibido a la NASA que haga circular al Rover Curiosity los días impares.

“El Viking 2 lander, el Sojourner, el Spirit, el Opportunity, el Rover Curiosity, la sonda Insight… Apenas queda sitio para los ciudadanos de Madrid, que tienen todo el derecho a pasear libremente por su superficie yerma, rocosa y sin oxígeno”, lamentaba hace unas semanas.

El equipo de Carmena también lamenta la poca disposición del gobierno autonómico de la Comunidad de Madrid para construir “una M-30 marciana que descongestione el planeta y deje a los coches en las afueras”.

Los peatones ya han preguntado si la peatonalización de Marte permitirá o no desplazarse en patinete eléctrico por su superficie.