Después de mantener un “encuentro íntimo” el mes pasado con un calcetín de deporte, el joven Lorenzo Grau, de Badalona, ha notado esta semana “un pequeño bulto” en la zona del talón que le ha hecho concluir que el calcetín se ha quedado embarazado.

“Igual es pronto para celebrar, hay que ir con pies de plomo, pero vamos, ha sido una gran sorpresa porque no lo estábamos buscando”, reconoce Grau, que no tiene intención de ponerse el calcetín al menos hasta dentro de unos meses. “Necesita reposo y tranquilidad, así que lo dejaré tendido encima del radiador unos meses”, explica. El adolescente admite que no tomó ninguna precaución “más allá de cerrar la puerta del cuarto para que no me oyeran mis padres”.

Lorenzo asegura que el calcetín llevaba días “muy raro, encerrado en el cajón hecho un ovillo”, pero no sospechó hasta que notó “ese bulto incipiente”. El joven tiene ganas “de ponerme el calcetín y empezar a notar las primeras pataditas”. El parto no le preocupa especialmente: “Una vez vi a mi madre meter la cabeza en el bombo y sacar una media de dentro de un calcetín, sé que ella me ayudará durante el proceso”, comenta.

El adolescente tampoco descarta ir pronto “a por la parejita”, pero antes tendrá que encontrarla en el cajón de la ropa interior o en el cubo de la ropa sucia. “Llegará cuando tenga que llegar”, dice.