Tras muchos años sin noticias suyas, la prensa ha podido saber que Teo, el carismático personaje de la literatura infantil, lleva años encerrado sin salir de casa, cansado de que escriban un libro cada vez que va a algún sitio. “Se empezó a agobiar mucho con el seguimiento que le hacían los lectores y poco a poco se convirtió en un niño huraño e introvertido”, apuntan desde su círculo más cercano.

Durante años, cada movimiento de Teo era narrado y fotografiado por la editorial Timunmas, algo que angustiaba profundamente al personaje. “Siento que he perdido la intimidad, que ya no puedo ser yo mismo”, explicaba el propio Teo en el libro “Teo va al psiquiatra”. Para su familia, el punto de inflexión se produjo durante el libro “Teo se compra 50 botes de calmantes”. “En ese momento entendimos que no estaba bien”, confiesa Pablo, su travieso hermano pequeño.

Paulatinamente, Teo se fue alejando de los suyos hasta acabar encerrándose en casa, hecho que no ha podido evitar la publicación del libro “Teo se queda en casa”. “No es fácil vivir cuando una mañana de recados da para escribir cinco libros sobre ti”, explica su madre Rita, ahora pareja del tío Luis. La relación de Teo con su madre y su tío se rompió durante el libro “Teo entra en la habitación de su madre sin llamar a la puerta”, hecho que también ha propiciado su depresión.

Muchos fans de Teo de todo el mundo confían en que el joven supere sus problemas y vuelva a protagonizar más libros. “Teo me enseñó a empezar a dormir sin pañales cuando era niño, ahora que soy adolescente, es el momento de que me enseñe también a liarme un porro”, se sincera un fiel seguidor.