Tras la polémica vivida este sábado en la recepción del Palacio Real en el Día de la Fiesta Nacional, cuando Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, se saltaron el protocolo, esta mañana la Casa Real ha aprovechado para señalar también que “tampoco se ajusta al protocolo” el hecho de que el presidente y la primera dama pernocten en La Zarzuela, la residencia reservada en principio para los Reyes de España. Ambos llevan seis meses durmiendo en las dependencias de la realeza en vez de hacerlo en el Palacio de La Moncloa.

“Ah, ¿pero no se suponía que nosotros teníamos que dormir aquí?”, ha preguntado el jefe del Ejecutivo desde la habitación principal de La Zarzuela. Tanto Sánchez como su mujer habían retirado todos los retratos de los Borbones que adornaban la estancia, sustituyéndolos por fotografías de su propia familia al no entender bien las indicaciones protocolarias. “Vaya, qué incómodo”, ha dicho Sánchez al enterarse de que tampoco tenía que vestirse con la ropa de Felipe VI y lucir su corona.

Debido a este malentendido, los hijos del líder socialista ahora ocupan el primer puesto en la sucesión al trono de España. “¿Pero estáis seguros de que no…? Vaya, qué anécdota más graciosa”, ha reconocido Pedro Sánchez desde su sitio en el trono, que “ya tiene hasta la forma de mi culo”, según comentaba jocoso el mandatario, quitándole hierro al asunto.

Tanto el presidente del Gobierno como su mujer han estado cobrando el sueldo de los Reyes también sin darse cuenta. “Esta confusión provocará la pérdida de varios miles de millones al Estado porque ahora habrá que tirar todos los billetes que se han estado imprimiendo con la cara de Pedro Sánchez”, declaran desde la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

A pesar de que la seguridad de Zarzuela ya les ha dicho que tienen que irse del palacio y dejar la cama libre para Felipe VI y la reina Letizia, que “por decoro” no habían dicho nada, Pedro Sánchez y Begoña Gómez piden que se respete “el tiempo reglamentario que se otorga a los inquilinos para abandonar una vivienda”, pese a que, según los expertos en protocolo, no existe ningún procedimiento previsto para una situación tan excepcional.