Los auriculares

«Este invento va a revolucionar la manera en la que escuchamos música»

★★★★

Toda la vida he escuchado la música como hace todo el mundo: usando el altavoz del teléfono móvil mientras sujeto éste con las manos o lo aguanto de forma muy astuta haciendo palanca entre la mandíbula y el cuello de la camisa. Pues bien, eso se ha acabado. Han inventado un dispositivo con cable que se enchufa al móvil y el sonido pasa mágicamente por el cable hasta los auriculares. Da un poco de miedo pero hay que ponérselos en el oído directamente. Y entonces la música suena de forma atronadora. Lo malo: el resto de personas del vagón ya no sabe qué estoy escuchando. Lo bueno: puedes hacer otras cosas con las manos porque ya no hace falta sujetar el móvil y acercárselo a la oreja.

MARTA RIPOLL COMÍ


Semáforo de Manso-Urgell

«Un espectáculo de luz»

★★★★★

Salí de casa y no me lo podía creer: ¿Qué era esa luz roja mirándome fijamente? Me asusté un poco, llegando a orinar levemente, porque pensé que era uno de esos “ovnis” de los que todo el mundo habla. Luego, cuando ya empecé a tranquilizarme, vi que cambiaba de color y se ponía de color verde. Luego se volvía a poner rojo. Cuando crees que ya no te puede ofrecer nada más… ¡Pam! Cambia de color. Es imposible aburrirse. Vaya montaña rusa de emociones. Ojalá pronto haya más ‘semáforos’ de estos porque son muy divertidos, aunque nadie sabe para qué sirven.

ISABEL PÀMIES GUTIÉRREZ


El sistema circulatorio de mi paciente

«Un viaje alucinante»

★★★

Mi paciente estaba muy grave y la única manera de salvarlo era usar mi pistola de miniaturización e introducirme, con un submarino, en su interior. ¡Qué aventura! No logré salvarle la vida pero he aprendido más con esta excursión que en seis años de Medicina. Repito seguro. (En otro paciente, porque en este, imposible).

ISAAC ASIMOV


Bitter Bar

«No vuelvo. Me metieron dentro del gintónic»

Pedí un gintónic “original” y la camarera se puso toda misteriosa y me dijo “tenemos un gintonic muy especial… pero poca gente ha sobrevivido a su ingesta”. Le dije que adelante y sacó una copa de balón enorme y entonces me dijo “en este gintónic, el ingrediente esencial eres tú mismo, tú deberás darle tu propio sabor. Únicamente tú puedes beber de él…”. He recorrido los bares de medio mundo buscando el santo grial de los combinados y al final resulta que el ingrediente que siempre he buscado era yo mismo. De todos modos, le voy a poner una estrella porque casi me ahogo.

ANTONIO SERRA OLIVARES


Coffee Cat María Rosa

«No es una cafetería de gatos es una mujer loca con gatos y no tiene el café»

★★

(Traducción automática) Fui a uno de esos cafés con gatos porque me gustan los gatos. Normalmente vas allí y te dejan acariciar los gatos y tienen café. Pero no en el café de María Rosa: parece una casa normal de vivienda. Y dije: OK, no pasa nada. Soy de mente abierta. Me dice “no hay café, solo agua del grifo”. Y los gatos no eran de búsqueda de la amistad y solo hacen caso a la cocinera malcarada. ¡No se pueden petar! Advertencia: creo que no es una cafetería sino una dama loca de gatos. ¡Insistió en lamer mi pelo! Le dejé hacer porque soy de la mente abierta pero no vuelvo.

BRENDA WALSH

El Mundo Today publica cada viernes en la revista OnBarcelona de El Periódico una selección de las reseñas que la capital catalana recibe en internet.