La princesa de Asturias ha acudido esta mañana a la sede del Instituto Cervantes, en Madrid, para participar en un acto organizado por el Gobierno para conmemorar la aprobación de la Ley Fundamental en el Congreso de los Diputados el 31 de octubre en el Congreso de los Diputados de 1978. Leonor de Borbón ha iniciado la lectura en voz alta del punto 3 del título preliminar de la Constitución, y ha tenido serias dificultades para pronunciar la palabra “igualdad”. Ha leído también “un Estado social y democrático de derechas” en vez de decir “de derecho”.

“Ilgual… iguldad… Igaul…”, balbuceaba la hija del Rey de España, que finalmente ha optado por seguir adelante saltándose esa palabra. La audiencia ha permanecido en silencio en todo momento para no poner más nerviosa a la princesa, aunque no ha pasado desapercibida la mirada reprobatoria de su madre, claramente disgustada.

Afortunadamente, la princesa ha tomado el control de la situación cuando le ha tocado leer “indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”, frase que, pese a ser más compleja, ha leído con asombrosa fluidez. Esto le ha permitido a Leonor de Borbón acabar su intervención en alto y entre aplausos.