Diciendo que “desmembrar antes de asesinar marca una línea roja”, la ONU y la UE han respondido con contundencia ante la responsabilidad de Arabia Saudí en la tortura y asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi. “Una cosa es una desaparición o un asesinato o incluso un asesinato con descuartizamiento, pero lo que es inadmisible es un descuartizamiento previo al asesinato en sí, tal y como parece que ha sucedido”, lamentaba la canciller alemana Angela Merkel esta mañana.

“La única manera de que Arabia Saudí se gane el respeto de sus socios es que asesine a los disidentes antes de proceder a trocear su cuerpo y ponerlo en maletines. Cualquier otra cosa es una grave ruptura del protocolo establecido para estos casos. Todo esto consta en el dossier que enviamos cada año a los socios”, dijo ayer el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, en respuesta a las preguntas de los periodistas.

“Nuestra postura es clara: primero asesinar y luego descuartizar, tal y como se ha hecho siempre”, reiteró el secretario general de la organización.

Pese a la contundencia de su portavoz, la ONU todavía no ha trasladado la “solicitud formal” a Arabia Saudí, en espera de recuperar todos los trozos de Khashoggi. “Antes de saber si sigue o no con vida es esencial recuperar todas las partes, de lo contrario todo son hipótesis”, dice la organización.