Recordando que hay que aplicar “brand strategy” a todas las campañas que les encargan y que esa “estrategia de marca” no es más que “esnifar cocaína en las reuniones con el cliente así como en las reuniones creativas y en las reuniones internas sobre presupuestos”, el gremio de publicistas ha admitido esta mañana lo que mucha gente ya sospechaba sobre algunos de los términos que usan en la profesión. “No usamos el término ‘cocaína’ porque preferimos usar expresiones en inglés”, explica Nacho Carrilla, director creativo de la agencia creativa Hermanos Muñoz.

“La estrategia de marca suele ser consumir mucha cocaína hasta que todo el mundo esté contento, es la mejor manera de afrontar cualquier ‘briefing’”, explica Carrilla. El término ‘briefing’ también significa, según confiesa, “sed irrefrenable de cocaína”. Carrilla confiesa que, cuando en cualquier agencia salta la alarma de que “hay briefing”, todo el mundo sabe qué es lo que hay que hacer. “El ‘planner’ es el que se acerca al callejón mientras el resto de la agencia se queda en el coche”, detalla.

“Cuando una marca de ‘gran consumo’ viene pidiendo una ‘campaña 360’ lo que te está pidiendo es despertarse una mañana en un hotel sin recordar nada de lo que ha ocurrido en los últimos 10 días”, explica Maite Marín, directora de cuentas de la agencia SNORT.

Así pues, los directores de marketing acuden a las agencias porque son las que saben como “enfrentarse a retos” [llamar por teléfono a camellos que venden cocaína] y, en ocasiones, si la situación de mercado [negro] lo requiere, conseguir “engagement” [heroína].

A última hora, los publicistas han pedido que nadie les moleste porque necesitan unas horas para una reunión de “brainstorming” con el cliente [beber vodka por los lagrimales].