Según el VII Estudio CinfaSalud, avalado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), 11 millones de españoles en edad adulta se sienten estresados frecuente o continuamente por tener que asistir a los cumpleaños de los compañeros de clase del colegio de sus hijos.

Sandra Monzón, médico especializada y portavoz del estudio, explica que las clases en los colegios cuentan con un mínimo de veinticinco niños, así que es probable que todos los fines de semana coincidan con algún cumpleaños, obligando a los padres a unirse a un picnic con hormigas, avispas y tartas sin gluten, pasar la tarde en un parque de bolas entre niños sobreexcitados, fingir entusiasmo ante los otros padres y conversar sobre los mismos temas una y otra vez.

“Si esta situación de estrés se prolonga en el tiempo, la salud física y mental de la persona puede acabar deteriorándose”, apunta la doctora Monzón, “y esto obligaría a los padres a dejar de asistir a cumpleaños durante un largo periodo de tiempo para recuperar su salud mental”. El problema está en que, si los padres están enfermos por el exceso de celebraciones y dejan de asistir a otras celebraciones para recuperarse, los otros padres dejarán de asistir también a los cumpleaños de sus hijos. En España, un 53,3% de la sociedad vive ya inmersa en este insoportable chantaje.

“Nadie se divierte en los cumpleaños, solo venimos para que ellos vengan al de nuestro hijo, aunque sabemos que ellos solo vienen al de nuestro hijo para que nosotros vayamos al del suyo”, comenta E.L, una madre de 45 años que lleva medicada año y medio para poder sobrellevar la ansiedad festiva.

Las cifras globales indican que nueve de cada diez progenitores, de entre 35 y 55 años, han sentido un impulso irrefrenable de mandarlo todo “a tomar por culo” en el último año y cuatro de cada diez (el 42%) ha llegado incluso a fingir su propia muerte para no tener que acudir nunca más a un cumpleaños.

Si trasladamos este porcentaje a números nos encontramos con que más de 12 millones de españoles están “hasta los huevos” de las celebraciones “de los putos niños”.

Casi un 72% de los padres y madres ha pensado en recurrir al “homeschooling”.