La visita del joven Alvarito Bosch a casa de sus abuelos en la tarde de ayer resultó muy productiva. El niño de trece años ganó mil euros en apenas dos horas tras aceptar cien veces el regalo de diez euros de su abuela con Alzheimer. “Las cien veces me repitió que no le dijera nada a mis padres”, se excusa.

Según testigos presenciales, la anciana le entregó billetes a su nieto de todas las formas imaginables. “Empezó metiéndoselos disimuladamente en el bolsillo y luego pasó a estrecharle la mano con el billete escondido dentro; a pesar de los achaques de la edad todavía es capaz de entregar billetes de cien formas diferentes”, reconoce un amigo de la familia.

“Lo más triste fue ver a mi abuela desolada porque no me podía dar nada después de rebuscar en su bolso vacío, era todo lo que tenía”, declara el nieto mientras cuenta el dinero de la pensión de su abuela. “Se disculpó más de cien veces”, añade.

La abuela tenía tantos billetes porque el día anterior había ido cien veces al cajero a sacar diez euros para dárselos a Alvarito. Las donaciones estaban pensadas para que el joven fuera al cine, pero ahora el nieto ya está planeando producir su propia película. “Mi abuela saldrá en los créditos como productora ejecutiva”, afirma.

Aunque Alvarito está muy agradecido a su abuela, reconoce que prefiere recibir dinero de su otra abuela, la que tiene Parkinson, pues, aunque no le da tanto, cada vez que le entrega las monedas se siente como si hubiera ganado un premio en la máquina tragaperras.