Después de las dimisiones del ministro de Cultura, Màxim Huerta, de la ministra de Sanidad, Carmen Montón, y ahora con la posible dimisión de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, Pedro Sánchez ha decidido crear un Ministerio de Dimisiones con la intención de acelerar estos trámites engorrosos y polémicos que debilitan el Ejecutivo.

El mandatario todavía no ha decidido a quién le dará la cartera de este nuevo ministerio, pero se busca un perfil con experiencia en dimisiones, algo difícil de hallar en España. “Probablemente habrá que nombrar a más de una persona porque seguramente haya dimisiones”, reconoció Sánchez ayer ante la prensa. Fuentes cercanas a La Moncloa aseguran que, desde Dimisiones, ya se está trabajando con Dolores Delgado y también con el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Gracias a este nuevo ministerio, el Gobierno espera tramitar unas 200 dimisiones diarias, alcanzando un nivel de dimisiones nunca antes visto en el Ejecutivo español.

El líder de la oposición, Pablo Casado, ha exigido la dimisión de Sánchez y la convocatoria inmediata de elecciones. Pedro Sánchez ha respondido que “ya estamos trabajando en lo de las dimisiones” y ha prometido estudiar la opción de crear un Ministerio de Elecciones Anticipadas.