“Ahí os quedáis, gilipollas”. Así se ha despedido Juanjo Larrañaga de los compañeros de su oficina tras comprobar esta mañana que había acertado cuatro de los ocho números en el sorteo de la Lotería Primitiva. Con un premio de 45 euros, Juanjo no ha podido resistirse y ha mandado a la mierda a su jefe haciéndole “un calvo”, según confirman los allí presentes.

Los testigos relatan que Larrañaga ha irrumpido en el despacho de su jefe a las 11:30 de la mañana con nueve billetes de cinco euros en la mano y una actitud desafiante. “Le ha dicho que no tiene ni puta idea de llevar una empresa y que se vaya a tomar bien por el culo”, explica el secretario todavía con el susto en el cuerpo. “Incluso le ha arrojado uno de los billetes de cinco euros a la cara diciendo que a él le sobran”, añade.

Nada más dejar su trabajo, Juanjo Larrañaga se ha venido tan arriba que también ha dejado a su mujer por otra seis meses más joven. “Al final la vida es una y hay que disfrutarla”, se sincera. “Dicen que el dinero no da la felicidad, pero está claro que puede comprarla”, afirma mostrando su fajo de ocho billetes de cinco euros.

A primera hora de la tarde, la prensa ha podido saber que Larrañaga, uno de los 13.275 afortunados con cuatro aciertos en el sorteo de la Lotería Primitiva de ayer, se ha subido a un Alsa con su nueva mujer en dirección a Segovia, donde pretenden empezar una nueva vida.