“Este, esta, esta, este y uno que es un poco gordito… Ya están suspendidos, saquen las notas que saquen”, detalla David Garzón, un profesor de Cuenca, señalando en una lista a los alumnos a los que ha decidido coger manía y que se convertirán en parias sin ninguna oportunidad. “Yo soy muy expeditivo cogiendo manía a los niños porque me gusta planificar el curso con tiempo, así que escojo un poco al azar durante el primer día y ya decido qué notas van a sacar porque es más fácil que ir evaluando diariamente”, explica.

“Les saco a la pizarra y les pregunto por ‘ecuaciones paulatinas’ o por el descubrimiento de ‘Nueva Gomara’ o cualquier cosa que me invente en ese momento. Y a los niños normales les pregunto qué es un triángulo y cosas así”, dice una profesora madrileña. “A veces tengo sueños muy bonitos en los que saco a la pizarra a niños que han olvidado venir al colegio con ropa”, confiesa.

Por su parte, los alumnos españoles ya han publicado la lista de los profesores a los que harán llorar este año.