El ascenso del partido xenófobo Demócratas Suecos (DS) en las elecciones de Suecia celebradas ayer, en las que la formación se hizo con el 17,6% de los votos demostrando el auge de la ultraderecha en el país escandinavo, ha llevado al fabricante sueco de muebles Ikea a incorporar a su catálogo las piezas para montar el Tercer Reich.

La compañía fundada por Ingvar Kamprad ya ha expuesto en todas sus tiendas el producto “Drittes Reich” para que sus clientes puedan observar lo bien que quedaría una Alemania nazi en su hogar. Las existencias del nuevo felpudo con el texto “Bienvenidos a la dictadura fascista de mi casa” se han agotado en apenas dos horas.

“Es el mercado, amigo”, ha declarado Sanders Wahlvig, presidente de la corporación multinacional nada más mostrar los planos del Tercer Reich de Ikea. “El producto se vende en diez cajas y tiene 50 páginas de instrucciones”, apuntan desde la nueva sección de Nacionalsocialismo, ubicada entre Dormitorios y Decoración. “No se puede montar sola, se necesita la ayuda de al menos seis millones de judíos para hacerlo”, advierten desde Ikea.

Las voces más progresistas de Suecia llevan años advirtiendo al resto del mundo de que los responsables de Ikea se dedican a poner nombres nazis a todos sus productos y de que el auge de la extrema derecha en Suecia está provocado por ellos, y lamentan que nadie les haya hecho caso.