Tras analizar miles de cámaras de tráfico y hablar con centenares de agentes de movilidad, la DGT (Dirección General de Tráfico) ha llegado a la conclusión de que el 90% de los conductores españoles espera a que pite el coche de atrás para arrancar aunque el semáforo esté en verde. “Muchos llegan a pitar al coche de atrás para que les pite y poder arrancar”, precisan desde el organismo autónomo.

“Los conductores de la primera línea necesitan saber que no están solos, que los demás los van a seguir cuando reanuden la marcha”, apunta Pere Navarro, director de la DGT. El estudio también ha comprobado que cuanto más atrás esté un conductor más fuerte será su pitido.

“Hasta que el de atrás no se pone rojo yo no me muevo”, dice la mayoría de los españoles al volante, según datos de la DGT. De hecho, Tráfico se plantea eliminar los semáforos porque de esto ya se encarga “el de atrás”. “Al final es como tener dos señales a la vez, así que una de ellas es prescindible”, reconoce Navarro.

El 10% de los conductores que arrancan a tiempo y sin esperar al de atrás confiesa que lo hace porque hay un peatón acabando de cruzar. “El único momento en el que tengo prisa por ponerme en marcha es cuando hay riesgo de atropellar a alguien”, declara uno de ellos.