Pasando de ser un mero aldeano más a convertirse en una auténtica entidad sobrenatural con capacidad para “emitir cualquier serie o película a su voluntad”, Aurelio Rojas, natural de Valdenarcos, ha sido recibido como un dios tras acudir a su pueblo con una tableta y una cuenta de Netflix.

“Controla la televisión”, dicen los vecinos, que consideran a Rojas “una especie de brujo”, ya que les ha abierto la mente a “nuevos mundos como The Ritual, Mindhunter, Big Mouth o Inside Out… un paraíso que hasta ahora ignorábamos”.

“Me rodean y me observan como si acabara de bajar del cielo, manteniendo a los críos lejos porque aún no tienen claro si soy bueno o malo”, explica Rojas, que prefiere no compartir su cuenta de Netflix con nadie para que sigan adorándole como a un “mesías del entretenimiento”.

“Acercaos, acercaos…”, grita Rojas por las noches a sus vecinos, que se arremolinan a su alrededor para disfrutar de su cuenta de Netflix. “Acercaos y contemplad… No adoréis a falsos ídolos de la televisión antigua y adorad a Las Chicas del Cable”, dice.

“Para ellos, Netflix es la ventana desde la que controlo todo lo que pasa en el mundo, simplemente deslizando mi dedo por la superficie”, asegura Rojas. “Creo que Netflix debería grabar un documental sobre esto que me está pasando, pero si mis paisanos se ven a sí mismos en la tableta igual se asustan demasiado”, reconoce.