Tras siglos de debates sobre el origen del ser humano, un equipo de teólogos de la Universidad de Oxford ha descubierto que Dios creó al hombre para echárselo al gintónic. “Aparecimos justo después de la primera aceituna”, aseguran los responsables de este revolucionario hallazgo.

Según Mark Ritcher, el jefe del proyecto del departamento de Teología, el Todopoderoso creó al hombre durante una reunión con otras deidades. “Probablemente quería impresionar a los demás, los seres de ese nivel tienen unos egos muy característicos”, reconoce. “Para ellos el tiempo es infinito, así que llevaban toda la eternidad probando cosas diferentes y ya no sabían qué más echar a sus gintónics”, aclara.

“Primero hizo al hombre, pero al dejarle la copa lleno de pelos, decidió crear a la mujer a partir de una ramita de enebro”, apuntan desde la universidad. “También tenemos motivos para pensar que la sopa primitiva era en realidad un ‘afertwork’ que se les fue de las manos”, añaden.

Al cierre de la edición, el mismo grupo de teólogos ha afirmado que, según las pruebas del carbono-14, nuestros orígenes tienen 20 “Me gusta” en Instagram. “Es un número alto teniendo en cuenta que nos creó un dios de una religión monoteísta”, afirman.