Cuidar de la casa de un amigo que sí se puede permitir viajar es algo que puede arruinar las vacaciones a cualquiera. Si quieres que tu amigo nunca vuelva a pedirte el favor de regar sus plantas o alimentar a sus gatos, sigue los siguientes consejos de nuestros expertos.

  • Cuando vayas a regarle las plantas, háblales mal de tu amigo para que, cuando vuelva, le hagan el vacío.
  • Si te la encuentras ardiendo, asegúrate de echar suficiente madera al fuego para que tu amigo se la encuentre exactamente en el mismo estado en el que te la encontraste tú.
  • Ponte su ropa, ve a su puesto de trabajo y hazte pasar por él durante el resto de tu vida.
  • Pon su casa a la venta en Idealista y demuestra que tú también puedes aprovecharte de una amistad.
  • Mete todas sus pertenencias en un camión de mudanzas y conduce hasta su destino vacacional para que las vea y no las eche de menos.
  • En lugar de llenar los platos de comida de sus gatos, injerta plantas altas por todo el suelo de su casa y llénala de herbívoros salvajes para que sus felinos puedan cazarlos.
  • Sustituye todas sus fotos por fotos tuyas cuidando de su casa para que jamás olvide el favor que le hiciste.