Conmoción en el municipio madrileño de San Lorenzo del Escorial. Esta mañana muchos vecinos se sorprendieron al ver que la emblemática cruz de El Valle de los Caídos amanecía totalmente pintada de amarillo. Se sospecha que la acción puede ser obra de unos vándalos catalanes y ya se busca a los culpables.

La Policía Nacional cree que la cruz, de 150 metros de alto, debió de ser pintada de madrugada y que se trata de un acción perfectamente organizada. “Hemos encontrado restos de tomate por las inmediaciones, y también hay un fuerte olor a salsa romesco por todo el conjunto monumental, por lo que todo apunta a independentistas catalanes”, anuncia el portavoz del cuerpo de seguridad.

Según las primeras pesquisas, los gamberros podrían haberse aupado hasta lo alto de la cruz haciendo un “castell” de tres de ocho.

“No podemos seguir de brazos cruzados mientras los catalanes destruyen todos nuestros símbolos de unión y hermanamiento”, exigían hoy al unísono Pablo Casado y Albert Rivera desde las sedes de sus respectivas formaciones.