Viendo que nadie mostraba interés por los cartones de bingo o los perfumes que se ofertaban a bordo, y temiendo por su puesto de trabajo, un azafato de Ryanair ha utilizado todos sus encantos para formalizar la venta del propio avión a uno de los pasajeros durante un vuelo de Madrid con destino a Hamburgo.

Una vez aceptada la operación por el datáfono, las llaves de la aeronave, un Boeing 737-800, han sido entregadas a su nuevo dueño, un turista alemán de 59 años llamado Marcus Schmidt. “Si quieres comprar un avión lo mejor es hacerlo mientras vuelas en él porque te ahorras millones de euros en impuestos”, le habría dicho el asistente de vuelo al comprador para conseguir cerrar la operación. “Como puede comprobar, vuela perfectamente y es muy luminoso, todo exterior”, habría señalado.

Según ha podido saber la prensa, nada más hacerse con las llaves, el comprador del avión ha echado a todos los pasajeros y a la tripulación de su Boeing 737-800, obligándolos a estrenar los paracaídas de emergencia. El viaje de vuelta a Madrid ha tenido que hacerse en autobús, un autobús que esta vez el azafato ha sido incapaz de vender a ninguno de los pasajeros.

El azafato ha sido ascendido por la compañía tras la provechosa operación y ahora servirá bebidas en un avión que viaja a casi 10.000 metros de altitud. “Espero estar a la altura”, se sincera el joven.