Hoy se ha anunciado que la sonda europea Mars Express ha encontrado una masa de agua salada de 20 kilómetros de largo en el polo sur de Marte. Nada más conocerse la noticia, millones de terrícolas han salido a las calles de las principales ciudades del mundo para exigir que se ataque ese agua antes de que nos ataque ella a nosotros.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha comprometido a impulsar una misión tripulada a Marte para destruir ese líquido que amenaza la seguridad de la Tierra porque además “PODRÍA CONTENER VIDA, GENTE DE FUERA”. Trump también ha cargado duramente contra Europa por poner en riesgo así a la humanidad. “¿QUIÉN PUSO AHÍ ESE AGUA? ¿QUÉ ES LO QUE QUIERE ESE AGUA DE NOSOTROS? YO DIGO QUE LE DISPAREMOS Y LE DEMOSTRAMOS QUIÉN MANDA EN EL UNIVERSO”, ha escrito en su cuenta de Twitter personal a última hora de la tarde.

La presencia de ese líquido en el planeta vecino ha desatado el caos en muchas ciudades, las colas en los supermercados y las retenciones en las salidas se han estado sucediendo durante todo el día. “El agua de la Tierra ya se cobra suficientes vidas al año como para tener que sufrir la de Marte también”, declara un habitante ruso antes de meterse en el interior de su búnker familiar. “¿En qué otros planetas hay agua? Que el Gobierno deje de escondernos información como si fuésemos idiotas”, exige un vecino de Dallas mientras ahuyenta el agua marciana disparando su rifle al cielo.

La prensa también ha podido saber que el Rover Curiosity de la NASA habría descubierto el lago de agua líquida hace tiempo, pero no había dicho nada por motivos éticos, precisamente temiendo una reacción negativa en la Tierra. La Administración Trump ya ha informado de que, aprovechando el viaje para bombardear el agua, el Rover Curiosity también será destruido por traidor.