Tras varios días indignada por la supuesta apropiación cultural de la cantante Rosalía, y sin muchas más polémicas por explotar, la comunidad tuitera española ya busca nuevos temas con los que ofenderse y empezar el nuevo curso “con material fresco”. Por eso, miles de usuarios españoles de esta red social viajarán a Estados Unidos durante sus vacaciones. “Allí llevan décadas de corrección política, así que es fácil encontrar minorías oprimidas que ni sabíamos que existían”, reconoce uno de los tuiteros ya desde el aeropuerto, sin dejar de publicar mensajes de indignación por la huelga de Ryanair.

“Los primeros exploradores tuiteros llegaron de las Américas descubriéndonos la gordofobia, y gracias a ello obligaron a cientos de personas a borrar chistes sobre gordos en mensajes antiguos”, explica Antonio Guzmán, de Twitter España. Cada año son más quienes intentan repetir la proeza, importando de fuera conceptos que en nuestro país no existían y que pueden engendrar nuevos e insospechados motivos para la censura.

“En Estados Unidos nos llevan años de ventaja, en algunos aspectos han alcanzado ya la Edad Media”, reconoce un tuitero de Almería, experto en liderar linchamientos públicos.

Mientras los miles de tuiteros descubren nuevos conceptos ofensivos allende los mares, los que han tenido que quedarse en casa tuitean ofendidos por “la invasión de temas ofensivos de fuera, como si aquí no pudiéramos ofendernos por cosas propias, la verdad es que resulta ofensivo este colonialismo de la ofensa”.