Aprovechando la celebración del llamado Prime Day, en el que Amazon ofrece los mejores descuentos a los usuarios de esta plataforma de venta, unos dos mil empleados han accedido esta mañana a la página web de la compañía para hacerse con unas mejores condiciones laborales. “Busco algo moderno, o que al menos sea posterior a 1884”, declara uno de los primeros clientes interesados en renovar este producto.

La compañía fundada por Jeff Bezos reconoce que está “saturada por la avalancha de peticiones de este artículo en particular”, pero sus criterios de excelencia obligan a la empresa a atender las solicitudes en un tiempo récord. “Para satisfacer las demandas, habrá que doblar o triplicar las jornadas de trabajo”, admiten los responsables del centro de San Fernando de Henares, en Madrid. “El problema es que si hacemos esto nos quedaremos sin condiciones laborales dignas y no podremos servir los pedidos”, argumentan.

“Al formalizar la compra, el propio sistema me ha indicado que otros usuarios que han hecho el mismo pedido han encargado también un nuevo convenio y un aumento salarial de 1,5% por encima del IPC”, insiste uno de los miles de españoles que ya han tramitado su pedido.

A las pocas horas de haber efectuado sus pedidos, los empleados de la compañía han recibido en sus casas sus ansiados derechos laborales, aunque se sospecha que vienen de China, que es de donde vienen casi todas las condiciones laborales hoy en día.