Con la intención de multiplicar la efectividad a la hora de sofocar incendios, las autoridades obligarán a que todos los edificios sustituyan los extintores por un bombero metido dentro de una vitrina. “La gente vivirá mucho más tranquila si varios miembros del cuerpo de bomberos están siempre presentes en el edificio”, reconoce Carlos Conesa, portavoz de Protección Civil.

Hasta ahora, muchos incendios no se sofocaban correctamente porque la gente no sabía cómo utilizar los extintores, por lo que colocar a un bombero en su lugar parece lo más sensato. “Formaremos a millones de bomberos para que puedan aguantar largos periodos de tiempo encerrados en una vitrina de cristal”, anuncia Conesa.

Las autoridades consideran que la medida será un éxito porque “un bombero tiene más autonomía que un extintor”. En las comparativas realizadas entre ambas opciones, los bomberos han salido claramente ganando gracias a tener extremidades, ojos y cerebro. “Aunque algún travieso decidiera descargar a un bombero, este se cargaría solo a los pocos minutos”, aseguran. “Las mangueras enrolladas en la pared también serán sustituidas”, añaden.

Para no tirar los millones de extintores sustituidos, las autoridades han decidido que a partir de ahora sean ellos los encargados de posar en los calendarios benéficos.