Neville Astley y Mark Baker, creadores de la serie infantil Peppa Pig, han decidido afrontar sin eufemismos el destino final de la cerdita protagonista y en el capítulo de esta semana, “Today Is The Day”, el personaje muere degollado en la matanza del cerdo junto a otros compañeros, de los cuales luego se hacen ricas y coloridas morcillas. “Si no hay problema con matar a un cerdo de verdad tampoco debería haberlo con una representación animada de la celebración”, argumentan.

Pese a la intención por parte de los guionistas de “desarrollar hasta las últimas consecuencias” el arco dramático del personaje “sin faltar al respeto a la audiencia y, por tanto, siendo consecuentes con el hecho de que Peppa es una cerdita, con todo lo que eso conlleva”, en españa Clan TV considera que los niños “tienen que estar psicológicamente preparados” para lo que les espera.

“Nadie puede salvarte del horror de ver por primera vez una matanza, ni en el pueblo de tus abuelos ni en la serie, yo he crecido con esta realidad y no tengo ningún trauma, al contrario, aquí me tienen, escribiendo una serie de éxito sobre el tema”, apunta Baker, que sin embargo no ha logrado tranquilizar a los canales infantiles. “Quizá tampoco hacía falta que, antes de morir, Peppa presenciara el asesinato de Papá Pig y Mamá Cerdita”, se quejan desde Clan TV.

Los guionistas matizan que, en homenaje a Los Soprano, han querido que la última secuencia de la serie tenga “un final abierto”, aunque reconocen que “una lectura sensata lleva a concluir que la cerdita muere degollada, pues tal fue siempre su destino”.