Rememorando su infancia durante los ochenta, Andrés Morente, de 35 años, ha explicado a la prensa esta mañana que no ha podido evitar sentir un ataque de nostalgia “y mucha ternura” al encontrarse una jeringuilla usada sobre la acera. “Hacía muchos años que no veía una de estas y es un icono que une a toda una generación”, ha asegurado.

“Oh tío, cómo molaban los ochenta, antes había un montón de estas, lo recuerdo como si fuera ayer”, ha explicado a los periodistas.

“Los chavales de hoy en día no saben lo que es bueno”, ha dicho señalando a los medios el lugar en el que ha encontrado la jeringuilla. Ésta era “igual, igual que las de cuando yo era un crío”.

“Me he puesto súper ñoño porque recuerdo que mi abuela nos llevaba al parque y siempre nos decía que no nos tumbáramos en el suelo y no tocáramos nada”, ha asegurado.

“Qué recuerdos, viene todo a mi mente: las gomas Milan, los bocadillos de mantequilla con Colacao y el drogadicto que atracó una vez a mi madre con una jeringuilla que tenía SIDA”, ha dicho con lágrimas en los ojos, lamentando que sus hijos no conozcan ninguno de esos referentes típicos de su infancia.

“Todo vuelve”, ha dicho respecto a la heroína, “pero ya no será lo mismo, ahora las cosas son menos auténticas con tanto Internet”. Morente, en su ataque de nostalgia, también ha explicado lo mucho que “molaba” que hubiera ciertas calles de su barrio controladas por neonazis violentos.