Aprovechando la celebración del carnaval, la Seguridad Social ha puesto en práctica esta semana una nueva medida que afectará a los tactos rectales y colonoscopias que se realicen a los pacientes a partir de ahora. La medida, puesta en práctica en el Hospital de la Princesa, en Madrid, obliga a los facultativos a disfrazarse del mito erótico de su paciente con el fin de evitarle traumas y malos momentos.

La innovadora práctica médica, importada del Johns Hopkins Hospital, de Maryland, está dando muy buenos resultados en Estados Unidos, según cuenta el Doctor Martín Iglesias, disfrazado de Rihanna.

“Es una forma de que los pacientes se sometan a este tipo de pruebas, incómodas y embarazosas, con un extra de motivación”, explica Iglesias. “No es lo mismo que el tacto te lo realice un desconocido, en muchas ocasiones de tu mismo sexo, a que te lo haga Beyoncé, por poner un ejemplo”, añade.

El equipo médico del hospital asegura que la medida está teniendo muy buena acogida también entre los primeros pacientes españoles. “Nos piden mucho el disfraz de Kim Kardashian pero también de Cristina Pedroche y, sorprendentemente, de María Teresa Campos. Así son las fantasías sexuales, impredecibles”, cuenta Iglesias. “Hay uno que me ha pedido que no me disfrace de nada porque su fantasía es que un médico le practique un tacto rectal”, agrega.

Como todo tratamiento experimental, éste también ha dado resultados inesperados. La dirección del hospital ha exigido que, junto a los médicos disfrazados, haya un miembro de seguridad del centro, ya que, en palabras del propio Iglesias, “había pacientes que se dejaban llevar demasiado por la fantasía e intentaban propasarse con nosotros”, dice enseñando un chupetón en el cuello.

La demanda de tactos rectales ha aumentado hasta tal punto que los agentes de seguridad han tenido que ponerse también manos a la obra.