La directiva de Radio Televisión Española hacía pública hoy la noticia de que el Ente público contará con el cantante Raphael para realizar los especiales de Navidad hasta el año 2516. El contrato, que será prorrogable hasta el año 3278, fue firmado esta misma mañana por las dos partes en la sede de la cadena, en Pozuelo de Alarcón.

Luis Santiago Benavente, portavoz de TVE, ha asegurado que se trata del contrato más largo que ha realizado la empresa “exceptuando el de Vicente Cabanillas, el conserje del edificio, que es un molusco cefalópodo que data de la era del Cretácico”.

En una de las cláusulas del contrato, la cadena pide a Raphael que adapte las letras de alguno de sus temas más emblemáticos a los avances que, presumiblemente, se vivirán en el futuro. Para ello, TVE ha puesto a disposición de Raphael un grupo de astrofísicos y científicos que ya ha recomendado al cantante algunos títulos como “El tamborilero biónico”, “Mi gran noche virtual” o “Qué sabe nadie sobre los nuevos avances en nanotecnología microorgánica”.

Otra de las cláusulas blinda a TVE contra posibles casos de transfuguismo a otras cadenas por parte del artista. “No tenemos claro si en los próximos años los humanos seremos ya capaces de vivir distintas realidades en dimensiones paralelas; por eso hemos preferido dejar claro que, sea en la dimensión que sea, Raphael tendrá contrato de exclusividad con Televisión Española”, ha explicado Benavente.

Por su parte, Raphael ya está estudiando con sus gestores el funcionamiento de los Bit Coins, forma de pago con la que la cadena retribuirá sus servicios cuando en 2329 desaparezca la moneda física. La estrella ha exigido que se le paguen los primeros 250 años por adelantado y los otros 250 al finalizar el contrato.

Benavente, al ser preguntado sobre la posibilidad de que el artista fallezca antes del término del contrato, se ha mostrado nervioso y agitado. “No habíamos barajado esta posibilidad, pero si no ha fallecido a estas alturas no creo que lo haga ya” ha argumentado antes de sacar su móvil y comenzar a hacer varias llamadas mientras se alejaba alterado por el pasillo.