Albert Rivera y sus compañeros Manny, Chi-Chi y Ángel fueron víctimas ayer de una trampa en un hotel de Miami por parte de unos criminales colombianos a los que iban a comprar una gran cantidad de droga. El engaño tuvo como resultado el asesinato de uno de los compañeros de Rivera, que fue asesinado con una motosierra en el baño de la habitación del hotel. El político presenció la escena y fue obligado a mirar mientras los criminales colombianos le pedían que entregara el dinero, a lo que Rivera se negó.

El líder de Ciudadanos habría recibido el encargo de efectuar la compraventa por parte de Omar Suárez y Waldo Rojas, asociados de Frank López, jefe del narcotráfico de la ciudad de Miami. Rivera y su compañero Manny Suárez iban a recibir 5.000 dólares por negociar la compra de la droga.

Rivera, según fuentes anónimas, habría salido ileso de la compra fallida y, tras asesinar al jefe de los colombianos ante una gran presencia de testigos, se habría hecho con la droga y el dinero destinado a pagarla. Rivera informó a los asociados de López de que el trato resultó fallido, pero se ha comprometido a entregar a López la droga y el dinero en persona, lo que podría ser una gran oportunidad para el político.