El Consejo de Ministros de Interior europeos, reunido esta mañana en Bruselas, ha advertido de que los Estados Miembros están acogiendo únicamente a los refugiados sirios “de buen ver”, según ha señalado el ministro alemán, Thomas De Maniere.

Aunque el pasado mes de septiembre la Comisión Europea aprobó un acuerdo para el reparto de 120.000 refugiados en los dos próximos años, no se fijó ningún criterio concreto “y al final ha pasado como con las cajas de bombones, que la gente va cogiendo primero los más buenos y al final sólo quedan los de naranja amarga con licor que no gustan a nadie”, ha argumentado De Maniere.

Letonia y Polonia han sido los últimos países en escoger refugiados y confirman que “nos han dejado lo peor porque los alemanes han arrasado con todo”. El ministro alemán ha pedido disculpas aunque ha matizado que “llevamos unos años recibiendo mano de obra barata de países como España, con gente chaparrita y morena, y deberíamos tener cierta preferencia”.

“Ya que vienen, que nos alegren la vista”, comentaban algunos representantes de la Unión durante el encuentro, pese a que la Comisión Europea ha admitido que “es un canteo”.

Ahora, el Consejo estudia nuevos criterios para el reparto de los refugiados que quedan. Rumanía, Chipre y Reino Unido se oponen a la propuesta más aplaudida, que sugiere que sean los países con gente más fea los que acojan a los sirios que nadie ha querido hasta el momento “porque tampoco lo van a notar”.