Mencionando el tono de voz ligeramente elevado y la incomodidad del candidato, que fue comprobando poco a poco cómo el saludo informal se convertía en una entrevista de trabajo convencional, diversas fuentes de la multinacional Jenkins & Co. han confirmado a la prensa que su director de Recursos Humanos ha evaluado a un posible trabajador de la empresa sin salir del baño y a través de la puerta.

Según las fuentes, el candidato ha pasado por delante del baño cuando ha oído que le gritaban desde el interior. “En ese momento, el de Recursos Humanos le ha saludado diciéndole que salía enseguida para hablar con calma, pero ya le ha preguntado qué pensaba que podía aportar él a la empresa”, explica una de las fuentes consultadas por este diario.

“Hay mucho trabajo que hacer y por ahora el sueldo es apretado, pero con el tiempo quizá pueda mejorarse un poquito”, ha gritado el entrevistador sin abrir la puerta. “¿Tienes experiencia en gestión de proveedores? Bueno, ahora salgo y lo hablamos. Aquí lo que buscamos es gente muy motivada, con muchas ganas de trabajar y de crecer”, ha agregado.

“Buscamos a gente con interés en crecer dentro de la empresa. ¿Estás ahí? En fin, no queremos formar a alguien y que se vaya a los seis meses”, ha continuado el encargado de seleccionar al personal de la empresa, según los testigos.

“Lo que busco en la empresa es crecer profesionalmente y asumir nuevos retos personales”, ha dicho el candidato, Juan Izardi, pegando su boca a la madera de la puerta y hablando en un tono elevado para que el director de Recursos Humanos pudiera oírle desde el otro lado. También se ha visto obligado, según las personas que han presenciado la escena, a pasar un currículum por debajo de la puerta del baño.

Las mismas fuentes han confirmado que el candidato al puesto de trabajo ha descrito, una a una, las obligaciones desempeñadas en su anterior trabajo a la persona que iba a decidir su futuro laboral y que estaba sentada en un retrete al otro lado de la puerta.

Finalmente, el entrevistador ha salido del lavabo y, abrochándose la bragueta, le ha dado la mano al candidato expresándole su agradecimiento por acudir a la entrevista y asegurándole que le llamarían en dos días. “Es agua”, ha aclarado mientras le estrechaba la mano.