La alarma ha saltado esta mañana a las ocho en punto tras anunciar la Asociación de Despertadores de España el fin de los cinco minutitos más. “Llevamos mucho tiempo avisando de esto pero parece que no nos oyen”, sentenciaba el portavoz de la organización, advirtiendo de que esta vez “es definitivo”.

“No podemos posponerlo más”, insisten los despertadores españoles, que están hartos de que se les silencie “intentando siempre retrasar lo inevitable”. La medida de los cinco minutos más era, según la entidad, un acto de cortesía “que luego no es correspondido, especialmente cuando se nos pone de excusa diciendo que no hemos sonado”.

La asociación denuncia además “frecuentes tratos vejatorios”, describiendo casos de “intento de asfixia con almohada” o incluso “despertadores estampados contra el suelo o contra la pared en pleno ejercicio de su trabajo”. Los afectados consideran que los golpes con el puño “son inaceptables en plena era digital”.

“No nos callarán, ahora ya no”, aseguran los despertadores, cuya protesta “sonará de forma insistente, con breves parones de cada dos minutos, hasta que se respete nuestro trabajo”.

“Tenemos cuerda para rato”, han concluido amenazantes.