Durante su comparecencia esta mañana como imputado ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha atribuido la organización de la consulta del 9-N a que se había tomado tres o cuatro copas y se “vino arriba”.

Fuentes presenciales en la declaración manifiestan que Mas se ha justificado diciendo que se trataba de una conversación de cafetería, había tomado “dos o tres copas” y “soltó por su boca lo que no está en los escritos”. “Me vine arriba”, ha afirmado en un momento de la declaración.

Mas ha reconocido que fue “el promotor político de la consulta” pero lamenta que el resto de los catalanes, incluidos sus asesores, permitiera “que una persona que claramente está movida por la embriaguez del momento lleve las cosas tan lejos sin que nadie lo pare”.

“Y ahora el imputado soy yo, cuando el resto de catalanes que también se vino arriba jaleándome está tan tranquilo en su casa”, protesta el president.

“Total, que aquí estamos. Hasta aquí nos ha llevado la noche”, ha sentenciado, pidiendo una pausa en la declaración “para tomarme un ibuprofeno”.