Veinticuatro horas después del conflictivo forcejeo de banderas en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona con motivo de las fiestas patronales de la ciudad, ya son cinco millones las insignias de tela que cuelgan de la fachada del edificio, imposibilitando la entrada al mismo.

“A los pocos minutos de la escena ya teníamos varias banderas argentinas y 157 brasileñas que sobraron de cuando todo el mundo era fan de Carlinhos Brown”, ha explicado un portavoz del consistorio.

Según diversas fuentes, en primer lugar se colocó una estelada como gesto no oficial de un miembro del equipo del Ayuntamiento. Este gesto desencadenó la instalación de una bandera española y una bandera antigua del Barça con la frase ‘Figo siempre’. “La asociación de defensa de la cultura italiana aportó varias banderas italianas y un grupo de encajeras trajo un tapete de 10 metros cuadrados”, explican las fuentes.

“En Barcelona quizá no tenemos las cosas claras pero siempre intentamos ayudar”, explicaba esta mañana una ciudadana que depositaba en la Plaça de Sant Jaume todas las banderas que había encontrado en su domicilio, una camiseta de las tortugas ninja “por si hay algún fan” y una sábana blanca “por si alguien necesita rendirse en un momento dado”.

A última hora de la mañana, fuentes del Ayuntamiento han informado que un jebi ha pedido permiso para dejar una bandera de la gira de Iron Maiden del año 2007.