Tras su derrota en las urnas el pasado domingo, Esperanza Aguirre ha intentado formar una “coalición de centro” junto al PSOE y Ciudadanos con la intención de hacerse con la alcaldía, tal y como informó ella misma ayer durante una rueda de prensa en la que estuvo acompañada en todo momento por diversas sombras de aspecto humanoide. La lideresa trataba de disiparlas con las manos pero, a los pocos segundos, volvían a formarse o a emerger del suelo y las paredes.

“Vamonosssss, ven”, dijeron las sombras con un siseo húmedo y profundo antes de que Aguirre abriera la boca.

“Yo quería volver a la política para frenar a Podemos”, aseguro la también presidenta popular en Madrid mientras varias sombras se le enroscaban en los tobillos y los brazos, tirándole de la ropa, según los periodistas presentes.

“Esssss la hora”, se escuchó a continuación.

“No quiero ir”, susurró Aguirre justo antes de detallar el peligro que puede suponer para la ciudadanía un Ayuntamiento comandado por Ahora Madrid y Manuela Carmena. La mandataria insistió en que el PP y el POSE son, junto a Ciudadanos, una “opción democrática, occidental y europea” mientras un tentáculo no corpóreo le acariciaba el pelo.

“Es poco tiempo, es poco. Tan pronto siempre. Solo un poco más”, susurró Aguirre al concluir, sin dirigirse a ninguno de los humanos presentes y tratando de ignorar el agujero que se abrió en medio de la sala de prensa y que pronunciaba su nombre.