Aseverando que la tensión superficial de las rotondas las conduce a unirse unas a otras, diversos expertos de la Dirección General de Tráfico (DGT) han alertado esta mañana de que, para 2020, toda España podría haberse redistribuido geológicamente hasta formar una única rotonda que ocuparía todo el país.

“Para viajar de Sevilla a Bilbao habría que incorporarse a la rotonda y rodear todo el país hasta llegar a Euskadi”, explicaba esta mañana un portavoz de DGT tras mostrar diversas recreaciones informáticas.

“Una rotonda interacciona, de manera natural, con todas las que le rodean”, explicaba el portavoz. Ha detallado además que las rotondas mayores atraen hacia sí a las más cercanas, que colisionan unas con otras hasta fusionarse en una sola de tamaño gigantesco. “Y para 2020 ya solo quedará una, de varios carriles y un único sentido”, ha dicho.

Las previsión augura que la fusión de todas las rotondas arrasará con las carreteras españolas tal y como las conocemos. “Esto acabará con el sistema radial de infraestructuras y, de hecho, Madrid quedará aislada en el centro de la rotonda, que será un páramo sin carreteras ni coches ni leyes”, ha concluido el experto.