Asegurando que es “una práctica habitual en todas las empresas y consistorios a la que no hay que dar más importancia”, cientos de exalcaldes se han apresurado a deshacerse de los cadáveres de prostitutas que se han acumulado en los ayuntamientos de todo el país durante las últimas legislaturas.

“Son protocolos rutinarios de limpieza”, aseguraba ayer Xavier Trias, alcalde de Barcelona, tras instalar varios contenedores en la puerta del Ayuntamiento de Barcelona y negando cualquier relación con el posible relevo en el poder.

“Hay varias trituradoras en todo el edificio”, aseguran fuentes del Ayuntamiento de Barcelona, que explican además que es la práctica habitual en el consistorio cada primavera. “Son cosas viejas, que ya no se usan, papeles, cadáveres y cosas que ya no sirven y lo trituras y así además ocupa menos”, aseguraba un miembro del equipo de Trias restando importancia a las tareas de mantenimiento.

“Hay un montón pero no sé de dónde han podido salir; quizá de la campaña Madrid 2020 pero no son nuestras ni aquí ha habido nada que ocultar ni sesiones plenarias que se hayan ido de las manos”, han informado también desde el Ayuntamiento de Madrid. Diversos testigos aseguran también que se ha visto a operarios del Ayuntamiento sacando el cadáver de un tigre a la basura así como camiones que entran vacíos “y cuando salen se escuchan gritos no humanos en el interior”.

Fuentes anónimas del Ayuntamiento de Valencia han explicado a la prensa que lo mejor sería tapiar con un sarcófago de hormigón el actual emplazamiento del Ayuntamiento y construir uno nuevo.