Barcelona en Comú, la formación de la nueva alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha presentado esta semana su “Plan de choque para los primeros meses de mandato”. Entre otras actuaciones, el plan contempla la supresión de los coches oficiales en el Consistorio de la Ciudad Condal porque Colau prefiere que la lleven en brazos.

Ada Colau considera que desplazarse en brazos de funcionarios del Ayuntamiento ahorrará costes y garantizará el respeto medioambiental.

“Hay que asumir el gran reto del cambio climático apostando por una ruptura con las energías de origen fósil y nuclear y la implantación de las energías renovables ante el poder de los oligopolios. Y esto se quiere sacar adelante con propuestas de gobierno claras y contundentes, como por ejemplo que me lleven en brazos a los sitios”, ha explicado a lomos de un compañero.

Además, este nuevo modo de desplazamiento fomenta “mi contacto físico con la gente, porque mientras me muevo por la ciudad voy saludando a las personas en vez de escudarme tras unos cristales tintados”, ha añadido.

“No es aquí”, le ha dicho a su porteador, que ha tenido que detenerse para coger aire. “Sigue que no es aquí”, ha insistido Colau, de camino a una reunión del partido.

Molesta por las quejas y los gritos del porteador, claramente fatigado, Ada Colau ha recordado la importancia de combatir también la contaminación acústica de la ciudad.

Para encuentros en el extranjero, la alcaldesa conserva aún su carné internacional de alberguista de cuando viajaba en el Interrail, pero incluso para esos viajes contará con su porteador oficial, que podrá turnarse con agentes de los Mossos d’Esquadra en los trayectos muy inclinados.