La Audiencia Nacional investigará a Pancho, el perro millonario, por un presunto delito contra la hacienda pública y falsedad documental. El animal aparecía entre los 659 contribuyentes españoles que ocultaron más de 6.000 millones en la filial suiza del banco HSBC, el HSBC Private Bank.

Según explica la Audiencia en un comunicado, una jauría de perros policía -incluyendo al emblemático Rastreator- informó con aullidos y gruñidos en mayo de 2010 de que Pancho era el primer cánido con dinero en Suiza y que no había declarado estos fondos entre los años 2005 a 2009. Supuestamente, el perro enterró en un hoyo escarbado en la tierra todo rastro de sus movimientos financieros.

La Agencia Tributaria requirió al animal que presentara sus declaraciones de estos cuatro años, que en su mayor parte eran complementarias de las previamente presentadas en el plazo voluntario de la declaración. No obstante, como el animal se limitó a bajar las orejas y dar la patita con expresión triste, Hacienda se declaró “incapaz de determinar si las regularizaciones realizadas han sido completas y veraces” y traspasó el caso a la Fiscalía Anticorrupción.

Esta mañana, nada más conocerse el inicio de la investigación por fraude, un grupo de gatos callejeros ha practicado un escrache frente a la lujosa caseta de Pancho, arañando la puerta y bufando con contundencia. El acto ha sido tildado de “nazismo puro” por parte de la portavoz en España de la protectora de animales PETA, Dolores Parmalat.

Humillado, Pancho, el perro millonario, ha tenido que traerle a su dueño el periódico del día con su propio morro protagonizando la portada del rotativo.