idodidoTras años apartado de los medios de comunicación y ninguneado por todos, Fido Dido, la vieja gloria de la publicidad, ha vuelto a la luz pública con un aspecto demacrado y pesando casi 200 kilos.

Irreconocible y con serias dificultades para expresarse, Dido se ha estrenado hoy como tertuliano en 13TV, donde ha cargado contra las marcas comerciales y ha confesado su obsesión por el peso que le indujeron los publicistas.

“Siempre simpático, siempre calladito para no molestar… me echaron droga en el Seven Up”, ha denunciado sin tapujos, con el pulso tembloroso.

La carrera de Fido Dido embarrancó en los años noventa tras el fracaso de su videojuego para Sega. La estrella era conocida por su carácter insoportable y perdió los pocos apoyos que tenía. Sin embargo, la compañía PepsiCo intentó recuperarlo en 2004 con una animación en 3D “porque los de arriba tenían miedo de que dijera todo lo que sé e intentaron tenerme contento”, explica Dido sin abundar en este tema.

Tras este último y fallido intento de ganarse de nuevo a la gente, cayó en el olvido y empezó a echarle Ballantine’s al Seven Up y a frecuentar prostitutas. “Pero que eran voluntarias, eh. No había problema, pero naturalmente yo les pagaba por eso, eh, sin ser una cifra de dinero excesivo. Yo les pagaba una cosa corriente, normal”, relata.

Después de su reaparición como tertuliano, Gaseosas La Pallaresa, una empresa familiar, le ha ofrecido a Fido Dido que sea la imagen de su línea de refrescos. Dido ha dicho que se lo pensará porque no quiere exponerse de nuevo a los riesgos de la fama.