Todos y cada uno de los muebles que la multinacional Ikea vende en sus tiendas de todo el mundo se los ha encontrado previamente uno de sus trabajadores en la basura, según han reconocido portavoces de la marca esta misma mañana.

“La gente tira unas cosas que no te crees”, ha señalado uno de los representantes de la firma sueca durante una multitudinaria rueda de prensa que ha concedido hoy.

“Todas las Billy que vendemos son de la calle, qué pasa”, ha confesado la marca. El anuncio ha tenido lugar tras diversas acusaciones que Ikea no ha dudado en admitir como ciertas. Sin embargo, como han señalado los portavoces con rotundidad, “todos los trastos son de la calle pero son realmente de Ikea”. La firma sueca ha detallado que el consumidor medio se deshace tan pronto de sus muebles que Ikea solo tiene que recogerlos y venderlos de nuevo.

“No hemos fabricado nada desde 1998, es todo de la calle, de Ikea pero de la basura”, han insistido. “La gente los tira enseguida, así que solo tenemos que esperar un poco, recogerlos, desmontarlos y los vendemos de nuevo añadiendo alguna diéresis o alguna letra ka al nombre original”.

Según la marca, su proceso de diseño actual consiste en una suerte de “supervivencia del más apto” que permite que sus muebles evolucionen de manera natural. “El consumidor añade cambios casuales en nuestros armarios y estanterías; todas esas modificaciones son producto del azar y, de entre todos los que sobreviven, los que podemos reproducir son los que son seleccionados de manera natural”, han aclarado.

Los sucesivos cambios van sumándose generación tras generación hasta que una especie de estantería da lugar a otra especie completamente nueva. “Por ejemplo, los ancestros de las estanterías Expedit son las Billy, y éstas derivan de unas puertas que fabricábamos en los años cincuenta y que hoy en día están completamente extinguidas”, han explicado.