El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, lleva años disfrutando de los descuentos en espectáculos y locales de ocio que ofrece el Carné Joven, un documento gestionado por la “Agència Catalana de la Joventut” que solo es válido para personas de edades comprendidas entre los 14 y los 29 años.

Pujol, que declarará como imputado por blanqueo y fraude el próximo 27 de enero después de que un juez de Barcelona sospechara sobre el origen de la fortuna de su familia, no cumple los requisitos para ser titular de este carné porque nació en 1930, según admiten fuentes de la Generalitat. “Se ha ido renovando automáticamente porque no ha habido un control”, se limita a argumentar la institución.

“Cago’n el cony beneït, mala puta rabanera que m’has deixat la fava torta i els collons a l’inrevés. Ves al Reart a pelar canyes!”, ha dicho el acusado a los medios de comunicación sin aclarar los motivos por los que sigue beneficiándose del Carné Joven.

La actitud del acusado sigue la misma estrategia de defensa empleada en su anterior comparecencia en el Parlament el pasado mes de septiembre, cuando exclamó que “us arrancaré els ulls i m’hi pixaré al forat perquè us cogui, me cago´n els claus-ganxo que aguanten les postetes del cagadero de Cristo”.

El entorno del expresidente denuncia una campaña de desprestigio y asegura que Jordi Pujol apenas utiliza los descuentos del carné porque no va nunca al cine ya que la oferta de películas en catalán que puedan interesarle es escasa.

“Me caguo en un barril d’hòsties amb el cap de Déu per tapadora”, ha reiterado Pujol mientras se frotaba el documento por el bajo vientre.