Los españoles tardan 5 segundos menos que hace unos años en golpear el volante con los puños, según ha confirmado un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los datos revelan que, en 2005, un conductor medio tardaba dos minutos en cagarse en Dios. Ahora, miles de automovilistas se cagan en el Altísimo nada más abrir las puertas del coche y, a los 2,3 segundos de haber puesto las manos sobre el volante, ya sienten deseos de atropellar a escolares.

El psicólogo José Manuel Olivar, que ha analizado los datos del INE para El Mundo Today, señala que este acortamiento del tiempo que tarda un español al volante en “estar hasta los cojones” es conductismo básico: “El conductor sabe que, una vez saca el coche del parking, tardará solo unos minutos en tocar el claxon y dar patadas al aire, así que su mente se adelanta a esa sensación para prepararse”.

Según el especialista, los datos también han empeorado porque “la persona sabe que, tras superar todos los obstáculos del tráfico, lo único que le espera es la oficina”.

El informe del INE detalla que el tiempo que transcurre entre saludar al conserje del edificio de oficinas y sentir auténticos deseos de colgarse del techo se ha reducido a 1,7 segundos.

La estadística también constata el aumento en dos puntos del número de partes amistosos firmados con los genitales sangrantes del otro conductor entre los dientes.