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Los bebés que nazcan para salvar matrimonios tendrán que cobrar un sueldo

TRABAJAN LAS 24 HORAS DEL DÍA Y SIN PAUSA PARA EL CHUPETE

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Coincidiendo con la presentación del último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre movimientos naturales de la población, que certifica que los nacimientos crecen por primera vez en España en los últimos cuatro años, el Gobierno ha anunciado que los bebés que lleguen al mundo con el objetivo de salvar matrimonios tendrán que percibir una remuneración mensual.

Fuentes del Ejecutivo han adelantado que esta medida «era una asignatura pendiente después de la regulación de las tareas domésticas», y la urgencia se debe a que el número de bebés que no están dados de alta en la Seguridad Social pese a desarrollar labores de refuerzo emocional es «altísima, insostenible».

«Muchos de estos bebés nacen con la ilusión de tener un trabajo, pero sus padres se aprovechan de que hay confianza para no remunerarles. Dar el pecho no es un premio sino una obligación de los padres que, desde luego, no es suficiente para pagar lo que cuesta salvar un matrimonio y mantener ilusionada y unida a una pareja», sentencian fuentes gubernamentales.

Los que nazcan en el peor momento tendrán que indemnizar a sus padres

El INE sitúa el sueldo mínimo de los bebés en España muy por debajo del resto de Europa: «135 arrumacos al mes no les sacan de una situación de dependencia permanente; están condenados a trabajar de bebés las veinticuatro horas del día, sin pausa para el chupete. Si no, se arriesgan a poner en riesgo su manutención», sentencia el informe.

Aunque varias asociaciones de padres creen que esta estrategia responde al «afán recaudatorio» del Gobierno, el sindicado BABA (Bebés Autónomos Bien Asesorados) aplaude la medida y espera «que se deje de tratar a los bebés con paternalismo».

Pese a todo, el Gobierno no exime a los más pequeños de cumplir con sus obligaciones y ha anunciado también que los bebés que nazcan sin avisar y en el peor momento deberán indemnizar a sus padres por los daños y perjuicios que su llegada al mundo les haya provocado.