Una semana después de que Sony Pictures, amedrentada por las amenazas recibidas, decidiera no estrenar la película “The Interview”, la comedia sobre el intento de asesinato de Kim Jong-un, Corea del Norte ha exigido a la cadena americana ABC que cancele la serie de televisión “Anatomía de Grey”.

El régimen de Pyongyang argumenta que la teleserie hace llorar a su líder y lo ridiculiza ante la comunidad internacional, por lo que califica su emisión de “acto de guerra” al que se reserva el derecho de responder.

El propio Kim Jong-un ha admitido que lleva varios días pasando las tardes tumbado en el sofá con la batamanta oficial viendo “Anatomía de Grey” mientras come helado de chocolate y se siente “un puto gordo sometido a los Estados Unidos”. El mandatario no está dispuesto a seguir en este estado de abandono y cree que “una guerra nuclear contra otra gran potencia me obligaría a salir de casa y hacer cosas”.

“Además, desde que Cristina se marchó del hospital nada es lo mismo. La actitud de Meredith no la entiendo, siento pena por ella y me hace sufrir porque no sé cómo va a acabar todo esto”, insiste el líder del régimen norcoreano.

Corea del Norte ha exigido formalmente al presidente de ABC Entertainment, Steve McPherson, que facilite a Kim Jong-un los guiones de la serie que aún no se han emitido. “Nuestro líder quiere saber cómo acaba antes de que se cancele definitivamente”, han reconocido portavoces del régimen de Pyongyang, que amenazan con ataques informáticos si no se atiende su petición.

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha asegurado esta mañana que no cederá a ningún chantaje y ha recomendado a Kim Jong-un que tenga “un poco de paciencia porque las cosas en el Grey Sloan Memorial van a mejorar muy pronto”.