La novia de un joven argentino sucumbió ayer a los encantos de Sergio Romero, natural de Zamora y soltero de 32 años. Ambos coincidieron en una tienda de ropa y la labia del español fue suficiente para atraer a la argentina, que horas más tarde llamó a su pareja para comunicarle que la relación había terminado.

Es la primera vez que se documenta un caso de seducción de una argentina por parte de un español y las relaciones entre España y Argentina se han enrarecido a causa de este incidente.

En la capital española, cientos de personas acudieron ayer por la noche a la plaza de Cibeles para celebrar la proeza como si se tratara de un triunfo deportivo e ignorando los ruegos de las autoridades, que pedían “calma y respeto al pueblo argentino”. También en las redes sociales los internautas españoles vitorearon a Romero de forma masiva por “hacer justicia” y acabar con “la impunidad de los argentinos, que llevan siglos acostándose con nuestras mujeres apelando a la tradición y con la complicidad de la comunidad internacional”.

Esta misma mañana, el máximo responsable del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, Héctor Timerman, exigía una “respuesta inmediata del Gobierno de España” y una “reparación de los daños ocasionados al afectado y a la imagen de nuestra nación”.

Aunque en un primer momento se decía que la muchacha era “fea y no del todo argentina”, el rumor ha sido rápidamente desmentido. “La joven es argentina y muy guapa, como todos los argentinos”, declaraba un portavoz del consulado. El joven zamorano, por su parte, ha sido definido como “del montón”, lo cual ha indignado aún más al pueblo argentino.

Apelando a su libertad individual e ignorando el perjuicio causado por su acto de seducción, Sergio Romero tiene intención de seguir con la chica y pretende llevarla a los toros y presentarle a sus padres.

La situación se ha agravado aun más cuando el español ha recibido la llamada del exnovio de la argentina, que ha exigido a Romero que le devuelva a su amada. El español ha respondido con orgullo que “Silvana ahora no se puede poner porque está ocupada. Y no sé si es muy buena idea que hable contigo, campeón”.

Al trascender la respuesta del zamorano, el embajador argentino en España ha sido llamado a consultas.